Reflexiones sobre el Día del Medio Ambiente

El 5 de Junio de 2013, en el marco de la celebración del DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE, más que actividades de tipo lúdicas y pedagógicas, debe invitarnos a hacer un alto en el camino y reflexionar de nuestro actuar cotidiano frente a nuestro “Medio Ambiente” o frente al medio que nos rodea. Solo debemos establecer un paralelo entre los días actuales y hace algunos años atrás; por citar algún ejemplo podemos recordar cómo era el clima o la temperatura en nuestra ciudad o municipio hace 30 o 40 años y la temperatura que tenemos hoy en día. La calidad del recurso hídrico de años atrás frente a lo que vemos en la actualidad.

Pero no solo debemos mirar el desmejoramiento de la calidad de los recursos naturales que usamos a diario, sino que debemos proyectar las existencia de estos recursos; la deforestación desmedida, la contaminación hídrica, atmosférica y paisajística en niveles desmedidos, nos llevan a predecir que se avecinan tiempos difíciles para la raza humana, a suponer condiciones apocalípticas como sobrecalentamiento global (haciendo inhabitable más del 50% de la superficie terrestre), el descongelamiento de nevados y círculos polares (produciendo inundaciones y cambios severos en el ciclo hidrológico), desabastecimiento de alimentos y recursos de flora y fauna (producirá hambrunas).

Pero más que predecir eventos catastróficos para la humanidad, debemos propiciar desde nuestros espacios particulares una conciencia de autocuidado y disminución de los impactos generados sobre el medio ambiente; y es que con cosas muy sencillas podemos aportar nuestro grano de arena para evitar el detrimento de los recursos naturales.

En nuestras oficinas podemos hacer más eficiente el uso del papel, establecer políticas de uso eficiente y ahorro de energía y agua, reciclaje y ser portadores del mensaje de cuidado del planeta; en nuestro hogar la labor debe ser mucho más comprometida en cuanto al reciclaje y disminución de la basura que se produce en casa. Los productos como el aceite y residuos grasos de las comidas no deben ser arrojados directamente al lavaplatos o fregaderos sino que se deben depositar en frascos de vidrio o plásticos reutilizados y colocarlos en la basura para ser recogidos por las empresas de aseo. Estos y muchos otros sencillos procedimientos aportan grandemente a la disminución de la contaminación del medio ambiente.

Por último, dejo esta humilde reflexión para todos aquellos que con sabiduría deciden regalar unos minutos de tiempo para estos espacios de formación: “NO ES MÁS EGOISTA EL QUE NO COMPARTE SUS RIQUEZAS CON LOS DEMÁS, SINO EL QUE NO PROCURA UN AMBIENTE SANO PARA HIJOS”.

Cordialmente,

Ingeniero Forestal. ALEX MAURICIO CASAS SUAREZ

*Las opiniones que contenga este mensaje son exclusivas de su autor y no necesariamente representan la opinión oficial de CORPORACIÓN AUTÓNOMA REGIONAL DE SANTANDER -CAS- o de sus autoridades.

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