El profesionalismo en el siglo XXI

El trabajo hace parte de la Dignidad de Ser Humano. En él transformamos la realidad y a nosotros mismos en tanto convertimos nuestras dotes en talentos[1]. La experiencia de trabajo en el área ambiental permite compartirlos al tiempo que contribuir al establecimiento de una mejor sociedad. El texto de este post fue tomado de la página www.gestiopolis.com, un portal de recursos de Administración, Marketing, Recursos Humanos, Emprendimiento, Finanzas y Economía:

Definición de Profesionalismo:

La noción de profesionalismo se relaciona, de más esta decir, con la profesión. La profesión es un tipo de oficio adquirido de manera legítima por una persona luego de realizar una carrera de estudio o trabajo que otorgue las capacidades, conocimientos y habilidades específicas para la actividad elegida. La actitud de profesionalismo, de actuar como un profesional significa a que a la hora de ejercer esa tarea o actividad la persona se desempeña de acuerdo a los parámetros específicos establecidos para la misma como también de acuerdo a parámetros generales de conducta y moral

El profesionalismo sin embargo puede existir en el caso de personas que no cuentan con una profesión legal y oficial pero aun así demuestran importantes rasgos de respeto, compromiso, entrega y seriedad en aquello que hacen. El profesionalismo es sin dudas uno de los rasgos más buscados a la hora de establecer empleos pero al mismo tiempo puede llegar a ser difícil de medir en términos cuantitativos. Evidentemente, hay algunos elementos que pueden ser claramente señalados como falta de profesionalismo, tales como impuntualidad, el lenguaje agresivo y formas de comunicación o de manejo inapropiadas, la falta de compromiso con la actividad, la apariencia no apropiada, el establecimiento de vínculos afectivos con colegas y clientes cuando esto no está permitido.

Es el compromiso por parte del colaborador, de obtener y mantener el conocimiento y destrezas requeridos en la empresa y utilizarlos para proveer la más alta calidad de servicios

  • Todo colaborador, debe ejercer profesionalmente, su labor, de acuerdo a los parámetros específicamente, establecidos para la actividad que desempeñe.
  • El profesional, se regirá de acuerdo a parámetros generales de conducta y moral, con respeto, 0mesura, objetividad y efectividad.
  • La vestimenta, del colaborador, debe en todo instante transmitir una imagen profesional.
  • Cumplir con los plazos pactados: La puntualidad en la entrega, así como el cumplimiento de las condiciones anteriormente pactadas con el cliente, son fundamentales a la hora de conservar el profesionalismo de su empresa.
  • El colaborador, debe cumplir con ciertos aspectos protocolares: No se trata de vestir formal todos los días, pero una buena imagen tanto de su empresa como de sus trabajadores vende mucho.
  • El profesional, se preocupa y vela por la calidad de su trabajo.
  • Es imperativo que la gestión de los recursos humanos se profesionalice, sino que además obligue a profesionalizarse a los demás integrantes de la empresa.
  • Una muestra clara de la falta de profesionalidad, se da ante la continua y repetitiva comisión de errores o fallas por parte de los empleados, o bien en la falta de capacidad de dirección.
  • La falta de profesionalismo es el resultado de una cultura, y la misma se aprecia en todas y cada una de las manifestaciones laborales.
  • Sólo cuando cada uno desempeñe su trabajo con auténtico profesionalismo, disciplina y ética laboral, la empresa en su conjunto podrá dar sus primeros pasos hacia un camino de superación y mejora continua.
  • El profesional, posee capacidad y disposición para el aprendizaje.
  • El profesional, sabe aplicar los conocimientos y capacidades ante las demandas que exige el ejercicio de su profesión.
  • El mejor profesional no es el que acumula un vasto historial académico, sino el que sabe dar la mejor respuesta a las propias demandas que conlleva el ejercicio de su profesión.
  • El profesional, tiene la virtud, de la Flexibilidad v adaptación al cambio.
  • Uno de los aspectos que más se destaca y más se valoran de un buen profesional es su habilidad para las Relaciones interpersonales y comunicación.
  • El profesional, siempre busca la innovación y creatividad.
  • El profesional, tiene la capacidad para asumir nuevos retos y la autonomía en el desempeño de las funciones encomendadas dentro de una organización.
  • El profesional, imprime motivación, iniciativa e involucración dentro de la empresa.
  • El profesional, tiene dotes de mando y liderazgo.
  • El profesional, posee gran autoestima y seguridad en sí mismo.

Para lograr el éxito debemos sentirnos que la empresa es nuestra familia y recordar que tener un empleo es muy importante y saber valorarlo.

Autor: Gloria Ramírez

Vía El profesionalismo en el empleado del siglo XXI | GestioPolis.

[1] HELLER, Agnes. Más allá de la justicia. Editorial Crítica. Barcelona, 1990.

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